Es un agravio y un desafío a la provincia de Padre
Abad la actitud de Manuel Gambini y Rebaza con sus decisiones y
designaciones a cualquier zutano o zutana en los cargos públicos, como este
último en la Red de Salud, sin importarles sus malos antecedentes, la idoneidad
o la consecuencias que pueden generar su nombramiento en un pueblo harto de los funcionarios
reprochados.
De hace un buen tiempo estas autoridades están
empeñados en entregarle a Padre Abad las sobras, lo agrio, lo malogrado, lo
desechado y lo inútil, creando un clima de conflicto. Por ejemplo, su elección
a dedo de sus candidatos a consejería ahora lo estamos pagando caro luego que
quedara elegida una incompetente en el grado superlativo, la señora Flora
Amasifuen Amasifuen. Es su consejera de Gambini que representa a nuestra
provincia, quien sólo es un gasto vano, improductivo y de decepción para los
ciudadanos que esperan siempre tener autoridades que realmente
sirvan.
Asimismo, la educación provincial sufrió los
atentados de sus torpezas de Gambini con sus designaciones anteriores, al
ubicar en el cargo más importante de la UGEL de Padre Abad a un colaborador político suyo que
estuvo inhabilitado en todos los sentidos para ejercer en la dirección. Concluyendo esa aberración de Gambini con cientos de
irregularidades en el sector y la posterior expectoración de su elegido
a fuerza de la lucha social.
A la par con esta designación, ubicó en la gerencia
sub regional de Padre Abad a su colaborador eficaz en recompensa a su
“fidelidad”; pero que en el trabajo también fue improductivo, muy parco en las
relaciones sociales con las organizaciones y otras entidades. Pese ello,
pretendía mantenerse en el cargo a toda costa; pero también culminó rechazado
por el pueblo y obligado a ser destituido.
De igual modo, aparte de las designaciones, cuando
distribuyeron los presupuestos para el presente año 2017, para nuestra
provincia de Padre Abad dentro del PIA, en calidad de burla, fijaron una migaja
que provocó la ira del pueblo y que aún está pendiente la aclaración.
Como si fuera poco eso, ahora nos envían de
director de la Red de Salud a otro del montón, a Magno Bartra, luego de la
salida de Lobato. Magno dentro de la relación de ex funcionarios de la región
es uno de esos desechados. Cuando fue director de la DIRESA, realizó la dolosa y escandalosa autorización para la venta de
aceite vencida para el consumo de la población Ucayalina. Además de ello, este funcionario anteriormente hizo el
papel de encubridor del conjunto de actos irregulares de su antecesor en la Red
de Salud de Aguaytía en el gobierno de Portocarrero.
Ahora viene muy campante a esta provincia como
enviado de Gambini y Rebaza en calidad de encargado pero que para la población,
dado a sus malos antecedentes, es un claro desafío y provocación a la discordia
y un atentado a la paz social. Con justa razón, la provincia con sus dirigentes
se preparan para responder a este gobierno. Claro que se tiene que responder
porque son designaciones no sanas y que va en perjuicio de esta provincia.
No tenemos por qué estar pagando todos los
ciudadanos las torpezas de este gobierno ni tampoco tenemos por qué estar tolerando estas actitudes de Gambini y Rebaza. A la provocación
que se responda de cara y a la misma altura. En vista que está pendiente una
medida de lucha contra el gobierno regional, es el momento para que los líderes
lo discutan y lo implementen, si es que no hay signos de ningún cambio de
conducta.
En tal sentido, concordamos totalmente con las
acciones de las organizaciones de bases como el Frente de Defensa, las Juntas
Vecinales y los sindicatos que se ponen de pie para establecer los parámetros
de la lucha frontal contra las arremetidas de Manuel Gambini y su
vicegobernador, Mariano Rebaza.
Escribe:
Prof. Bilsán Salazar Uzuriaga

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