Cuando los agricultores esperaban que primero evaluaran los resultados con la participación de los beneficiarios la inversión que viene haciendo en la Provincia de Padre Abad Devida y Pirdais, conforme el ahora alcalde prometió en su campaña, resulta que, los regidores, al mismo estilo que la gestión saliente y de manera apresurada, autorizan al alcalde firmar estos convenios de migajas.
Con dos abstenciones y dos ausentes, los regidores le dijeron: “señor alcalde, siga Ud. Firmando los convenios con Devida y Pirdais en la provincia de Padre Abad”.
Por eso, antes de escucharles a los funcionarios de Devida para la autorización de la firma de los convenios, era conveniente que los regidores aprobaran la conformación de un equipo técnico para evaluar los resultados y cómo ha venido trabajando la gestión anterior. Dentro de ello, necesariamente hacer conocer esa realidad a los agricultores, a la vez recoger sus puntos de vistas de ellos y tomar las decisiones con respecto a los convenios. En este caso, como las autoridades salientes, a espaldas del pueblo, los regidores facultan el continuismo. Eso por supuesto que va crear malestar en los agricultores.
No lo decimos con el ánimo de socavar a la gestión, sino lo decimos a raíz de la misma promesa del ahora alcalde, la de fiscalizar antes de firmar, de traer buenos presupuestos y no migajas, que en lugar de solucionar el problema, los provocan. Lo decimos porque nuestros agricultores no manejan el mismo esquema mental que los funcionarios y autoridades. A eso hay que agregar que el asunto de los convenios siempre se mal interpretó y se encausó para justificar el dinero que viene a Padre Abad, en nombre de los agricultores, pero que beneficia más a los técnicos y empresas que ganan la buena pro de las obras, amparado en la ley que dice que puedes gastar el dinero solo en ciertos rubros.
En ese sentido, los realmente beneficiados con este dinero de los convenios serán las empresas ligados a la gestión que seguramente van ganar las buena pro, los técnicos del entorno del gobierno que serán ubicados a dedo para que vayan asesorarles a los agricultores, hombres del campo que, en muchos casos, terminan enseñado por su gran experiencia a los principiantes.
Siempre estaba en debate, si es que como efecto de la firma de estos convenios es que viene la erradicación de la hoja de coca en Aguaytía o no. Los regidores y el alcalde saliente, han querido convencer por todos los medios a los agricultores que los convenios no tienen nada que ver con la erradicación; Sin embargo, se debe ser claros y tajantes: el uno con el otro tienen mucho que ver, son interdependientes. Se da la erradicación, justamente, en las zonas donde se implementan los programas y donde se firman los convenios. Eso está demostrado y los mismos jalacocas han confirmado esto.
La forma como se ha venido manejando estos presupuestos, deja mucho que desear. Es por demás decir que estos proyectos tienen resultados buenos. El mismo alcalde Sosa manifestó que no es Devida el que está mal, sino la Municipalidad, porque el que ejecuta es la Municipalidad. Aunque Sosa no dijo qué es lo que está mal y por qué Devida, que tiene el papel de fiscalizar, no se pronunció. Tampoco ha dicho cómo es que va garantizar que en su gestión van manejar adecuadamente ese presupuesto.
Que vengan las inversiones a Padre Abad, sí; pero que venga una buena inversión y que sea manejado adecuadamente. Manejar adecuadamente significa utilizar provechosamente el presupuesto, que llegue a los verdaderos beneficiarios que son los hombres de campo. Por lo tanto, en vista que el alcalde ya está facultado para firmar los convenios para recibir el poco dinero para la provincia de Padre Abad, lo mejor que puede hacer es, al ejecutar la obra, se oriente a favorecer a los agricultores, si es posible sean ellos los ejecutores de las obras. Si se va arreglar vías, se debe contratar con un pago justo a la mayor cantidad de obreros. Y si van contratar técnicos se haga una buena selección y que se les evalúe periódicamente en función a los resultados.
Como ya todo está presupuestado para el presente año, para el año siguiente el alcalde tiene el deber de presentar al ejecutivo el proyecto con la cantidad de presupuesto que realmente pueda ayudar a la agricultura. Que no se esté año tras año, firmando convenios de migaja, que en lugar de solucionar el problema lo que hace es crear el desorden y malestar en los hombres del campo. Si el alcalde elabora ese proyecto con los presupuestos que requiere esta provincia, el pueblo se sumará a lucharla. Argumentos para exigirle al gobierno sobran: ahí está el permanente estado de emergencia, la pobreza, el nivel bajo de la educación, presencia de narcotráfico y otros.
Los regidores, si bien es cierto son nuestros representantes, en asuntos tan delicados como la firma de convenios, antes de firmar de golpe, tienen el deber sagrado de contactarse con los agricultores, plantearles el asunto y considerar sus sugerencias, para hacer un gobierno realmente democrático que ayudará a la misma gobernabilidad.
En resumen, no firmemos sin consulta; no sigamos firmando convenios de migajas; usemos adecuadamente los presupuestos, favoreciendo a los verdaderos beneficiarios y proyectémonos a exigir al gobierno de turno los millones para mejorar verdadera y realmente a la agricultura de esta provincia.
Escribe: Prof. Bilsán Salazar Uzuriaga

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